







Arquitectos: Lourdes Bueno Garnica, José Miguel Chaparro Mora
Localización: San José de la Rinconada. Sevilla
Promotor / Constructor: Soderin Veintiuno Desarrollo y Vivienda SAU
Arquitecto Técnico: Alberto de la Cruz Martínez
Otros Agentes: Enrique Vázquez, estructura. José Manuel Morilla, delineante
Fecha de proyecto: 2006 – 2007
Fecha de ejecución: 2007 – 2009
Superficie: 6507,65 m2
El proyecto de las 58 VIMA’s se encuentra en una de las zonas de crecimiento de San José de la Rinconada, con un caracter limítrofe muy marcado, y por tanto unas condiciones de iluminación estupendas durante todo el día.
Comencé visitando directamente la localización, cámara en mano, para tomar unos primeros apuntes e ideas hacia los que encaminar el reportaje. Empiezan a aparecer detalles que te marcan los pasos a seguir.
Los juegos de volúmenes seriados y las líneas tan marcadas me dieron la posibilidad realizar tomas generales muy llamativas en las que remarco esa idea de arquitectura en el límite del municipio, arquitectura en el paisaje, añadiendo a la obra el tipo de terreno sobre el que se asienta.
Poco a poco se va comprendiendo la esencia del proyecto y lo imporante que resulta la conexión entre lo público y lo privado, te vas fijando más en los detalles, sintetizas las ideas y vas contando todo lo que observas siguiendo una línea argumental, hasta llegar a la síntesis total con una imagen en la que se ve claramente cómo los arquitectos consiguen una arquitectura de grandísima calidad utilizando para ello los recursos tan limitados que suponen este tipo de construcciones de inciativa municipal.
El último día de reportaje vinieron a visitarme Lourdes Bueno y Miguel Villegas (arquitextonica). Mientras Miguel y yo nos dedicamos a seguir haciendo fotografías y comentar aspectos técnicos de la fotorafía de arquitectura y el banco óptico, Lourdes consiguió permiso de una de las primeras parejas que ya residían en las viviendas para poder entrar y completar el reportaje con fotografías que muestran los espacios vivideros, cómo se resuelve el hueco de la escalera, o la relación que tiene el usuario con las viviendas vecinas.
Fue muy interesante ver cómo cada usuario personalizaba ese espacio intermedio entre lo público y lo privado pero que es parte de cada vivienda. Unos aumentaban el tamaño de la valla de entrada, otros la sustituían por completo, algunos hacían un pasillo de terrazo delimitando la zona de patio y la de acceso a vivienda y también había algún toldo que lo tapaba todo. Sobre todo me llamó la atención cómo cada vecino había elegido colocar sobre la puerta de entrada un farol diferente a todos los demás, no había dos iguales.
Se habían apropiado de sus casas. La arquitectura estaba funcionando.
